
Imagen: En Dios mis esperanzas. Andrea Balbontin
Esperanza
Llegaste a mi vida en el momento justo
en el que imaginaba que todo lo había visto.
Y para mi sorpresa, estaba equivocada
pues mucho me quedaba, por ver y por sentir.
Con nuevos bríos comienzo a ver de otra manera
que todo cuanto vivo, lo puedo expresar
volcando en palabras la inspiración sublime,
que brota inquietante desde todo mí ser.
Despierto a la esperanza, descubro nuevas metas.
Afirmo convicciones, y busco sin desmayo
plasmar con mil vocablos todas mis sensaciones.
Sintiendo tu llegada, viviendo cada instante,
Esperanza en ti he puesto todo mi porvenir.
Así es la vida amiga,
Me impulsa y me voltea
y cuando menos lo espero, me vuelve a levantar.
Me incita, me estimula.
Me ofrece un nuevo idilio.
Advierto su mensaje, decido continuar.
Y vuelvo a creer que los sueños existen,
y puedo alcanzarlos, si así me lo propongo.
Renaces esperanza y vuelves a mi vida
me hacías mucha falta, pero ya estás aquí,
tan sólo es necesario que crea que en lo imposible
y que todo depende... de mí y nadie más.
Elena.

2 comentarios:
Te parecia imposible que pudieras volver a escribir poemas como en tu juventud, pero ya ves, en tu corazón la semilla guardada vuelve a germinar.
Un cariño grande
Tu Madrina María Rosa
Hasta yo me sorprendo de mis logros. Me siento muy feliz de recobrar mi costumbre de escribir, es cierto la semilla, ha vuelto a germinar. ¿No es maravilloso?
Publicar un comentario en la entrada